Hace poco entendí por qué mi Institución Educativa Musical no funciona. Es sencillo. Era tan obvio que me llevó muchos años darme cuenta. Es que lo obvio nunca se ve ( La Carta Robada de Poe, o el Tao de Lao Tse son muestras de ello. Muestras de gente mucho más inteligente y sabia que yo).
He aquí el Misterio:
El Alumno va con la inquietud X ( póngase aquí desde el nombre de pila de Bach, hasta a qué hora tengo examen). La Institución sólo cuenta con dos respuestas:
Respuesta 1: No sé.
Respuesta 2: Escribile una carta a la Regente.
Lo nuevo es que recién hoy pensé que la Regente está tan ocupada leyendo las estupideces que le escribimos ( Señora Regente ¿tenemos clase mañana?) que no hay nadie que pueda resolver los problemas. Es imposhible.
Salvo que le escriba una carta a la Regente.